Estamos tan acostumbrados al mundo que nos rodea y a los tiempos que vivimos, que dedicamos nuestro tiempo, salud y habilidades a alcanzar logros y obtener éxito, que sin darse cuenta muchas de las veces caemos en caminos alternos para obtenerlos, pensar que quizás estoy en la cúspide del éxito pero eso que me llevo, puede ser algo que yo no soy, sino que me valí de trampas, mentiras y excusas, pero a vista de los demás esto queda oculto, bajo una sombra de Apariencia, pero la palabra de Dios me dice: Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, Es decir Dios Busca Honestidad y sinceridad, llama mi atención un viejo relato que leí:
En un reino lejano, por el año 250 a.C. un príncipe estaba por ser coronado pero según la ley debía casarse primero, éste no teniendo a ún prometida decide hacer una competencia entre las bellas doncellas de su reino, y en lo mas lejano se encuentra una doncella humilde, sin posibilidad alguna de alcanzar tan honorable distinción, pero decidida en ir a esta competencia, sino para ganar, si para estar por unos instantes cerca del príncipe y poder contemplarlo, en esta competencia el Príncipe da a todas las participantes una semilla (era un pueblo con gran amor al Cultivo), semilla que deberían cuidar y cultivar, y al cabo de un tiempo considerable deberían regresar con la semilla brotada y la de mejor resultado seria la "Nueva Princesa", la esposa del príncipe.
Pasaron los meses,
Llegado el tiempo tenían que regresar al resultado final, y comienzan a desfilar las doncellas por todo el palacio llevando en manos las mas bellas flores con hermosos colores, y la muchacha sencilla y humilde aunque se había esforzado y trabajado no había logrado que su semilla brotara, se escucha el edicto final "Ella" que llevaba nada en sus manos, "Ella era la Nueva Princesa", ¿como?, se preguntaron todos los convidados a dicho evento, a lo que se les respondió: Ella fue la única doncella Honesta, por que la semilla que recibieron era una semilla estéril.
Grande Lección para nosotros recordemos que a los ojos de Dios nada queda en oculto, todo es transparente, todo es visible a Él, "El que tiene Ojos como Llama de Fuego"

















